Los rostros inexpresivos, antinaturales o excesivamente voluminosos producen un rechazo creciente en las nuevas generaciones. Conscientes de este cambio en las tendencias sociales, las clínicas de medicina estética se enfocan cada vez más en soluciones no invasivas y respetuosas con la identidad y la belleza natural de cada individuo. De ahí que en Raposeiras Premium Salud y otros centros especializados estén notando un repunte en la demanda de tratamientos relacionados, como los bioestimuladores de colágeno.
En vez de insertar artificialmente pequeñas cantidades de colágeno, reactivar la producción de esta proteína por medios naturales es una opción más segura y saludable. Puede hacerse con diversas técnicas (hidroxiapatita cálcica, ácido poliláctico, etcétera), algunas con resultados más inmediatos que otras. No obstante, todas combaten la flacidez y las líneas de expresión, sin efectos secundarios de importancia.
Por su parte, las terapias de inducción de colágeno, o microneedling, tienen el poder de rejuvenecer y reparar la piel en profundidad. A través de finas microagujas que no requieren anestesia previa, este tratamiento pone en marcha los mecanismos naturales de la epidermis, aumentando los niveles de colágeno y elastina del cutis.
El efecto ‘cara hinchada’ de la toxina botulínica genera pavor en una parte de los usuarios. Salvando las distancias, una alternativa popular es el peeling químico, consistente en eliminar las células muertas o deterioradas de la piel, contribuyendo con ello a liberar los poros obstruidos y restablecer la luminosidad del rostro. Por expresarlo llanamente, permite hacer borrón y cuenta nueva con las células superficiales del cutis.
¿Un cóctel de vitaminas con resultados antiaging? Año tras año, la mesoterapia facial incrementa su ‘comunidad’ de defensores por méritos propios, esto es, sin la engañosa publicidad de la que dependen otras terapias dermatológicas. Se trata de introducir en la epidermis una serie de sustancias revitalizantes (aminoácidos esenciales, oligoelementos, vitaminas A, B, C, etc.) a través de microinyecciones indoloras.