La experiencia de dormir al raso o en tiendas de campaña no agrada a todos los viajeros. ¿Es posible disfrutar de la naturaleza sin renunciar a las comodidades modernas? La respuesta está en los bungalows, una vivienda pequeña de planta única donde alojarse en medio de islas, bosques y otros espacios naturales. Los beneficios de esta construcción turística explican el éxito de los bungalows Cíes en Vigo, Santa Pau en Gerona o Benajarafe en Málaga, entre otros.
La demanda de bungalows en Galicia y otras CC.AA. se ha incrementado en los últimos años. Sus cifras de ocupación rozan el cien por cien en fechas señaladas (Semana Santa, julio y agosto). El auge del glamping, o acampada lujosa, ha contribuido a la popularidad actual de estas viviendas de aspecto rústico y grandes comodidades.
Justamente, el confort hogareño es una de las principales ventajas del bungalow. A diferencia de una tienda de campaña, este alojamiento dispone de mobiliario real y servicios básicos como la cocina y el baño, garantizando un disfrute similar al del propio hogar.
La privacidad es otro aspecto interesante de estas construcciones turísticas. Al ser unidades separadas, los huéspedes mantienen su independencia en todo momento. Generalmente, su diseño cuenta con un porche en el que disfrutar de descansos al aire libre, sin estar obligados por ello a relacionarse con otros turistas.
Por otra parte, los bungalows proporcionan una mayor seguridad y protección gracias a su estructura de paredes cerradas, como una vivienda convencional. Su nivel de aislamiento térmico y sonoro también supera al de una tienda convencional.
Estos beneficios no van contra el espíritu del camping: estar en contacto con la naturaleza. Es habitual que los bungalows estén situados cerca de las parcelas donde se practica la acampada tradicional en tienda, a solo unos pasos de ríos, playas, etcétera.